Hoy llueve como si fuera el fin del mundo. Semejante escenario no estropeará los planes de Cenicienta, que quería salir a dar un paseo y lucir su . Tras una sesión de y de selección de vestuario, la elegirá el paraguas más bonito y cruzará el umbral de la puerta dispuesta a mojarse y a impresionarlos a todos.